Último día del año 2020, Pandemia. Transformación digital, Tecnología.
Muchas empresas con la pandemia se dieron cuenta que no cuentan con una estrategia digital acorde a los tiempos (usar zoom no es transformación digital).
Comienzo a escuchar: Adriana, “si le hubiese hecho caso al consultor que me dijo que debía implementar una Digital Factory hace 2 años, mi negocio habría estado preparado para enfrentar esta crisis (Estallido social o Pandemia)”.
No cuestiono el que no hayan tomado la decisión, sino el miedo a arriesgarse o a lo desconocido, el que trae estas consecuencias. Ya no podemos NO arriesgarnos, debemos fallar. Ojalá, rápidamente para que más rápido aún podamos resolver cualquier problema.
Ademas del miedo, está el desconocimiento. Muchas de las cosas que hablamos los tecnólogos aún suenan como lenguaje “birip birip” para quienes no son tecnológicos (abogados, metalurgios, contadores, financieros, etc, etc y más etc.).
¿Cómo van a poder implementar, por ejemplo, una “Digital Factory”, IoT, MachineLearning, DataScience, IA, etc, etc, etc…. Si ni siquiera saben qué es?.
Mi consejo es: hágale caso a su experto tecnológico de confianza y si no lo tiene: ASESORESE por EXPERTOS y HAGALE CASO, búsquelos, pida referencias (no los que venden HUMO, que de esos HAY DEMASIADOS!!!) Y si no está seguro, si algo “no” le cuadra, busque otra opinión, no se quede sólo con una.
Como yo respiro y sueño tecnología (y es una de mis pasiones, además de la estrategia digital), les dejaré algo que preparé y encontré muy MUY útil por si le interesa implementar una Digital Factory en su empresa.
¿Qué es una DF? Para mí una “Digital Factory” es un área (DENTRO DE TECNOLOGIA), que ya saben, puede o no estar dentro de la misma empresa (ojalá que sí, ya que lo que buscamos también es que la información/fuerza laboral se mantenga interna, pero, si no existen los medios ($), puede contratar el servicio para comenzar). La DF trabaja junto al equipo que OPERA el negocio (pero NO ES PARTE DE EL) para desarrollar nuevas soluciones tecnológicas y funcionalidades que entregaran valor a nuestra empresa.
Espero que les sea útil.
Consejos mejorados (por mí) de Charles Kirby:
- Define una estrategia: Las fábricas digitales pueden sacar provecho de un amplio abanico de tecnologías. Adoptar todas ellas puede ser tentador. Sin embargo, es mucho más fácil sacar beneficio de la digitalización si tienes una idea clara de qué papel tiene cada una de las tecnologías en tu estrategia y en tus objetivos, o cómo se complementa con las que ya tenías. Pero, ¿cómo definirla? Para empezar, intenta hacerte una idea de dónde está ahora mismo tu empresa, es decir, cuál es su nivel de madurez digital. Y que si quieres comenzar con un servicio externo, la estrategia del producto debe ser personal interno, no puedes delegar todo.
- No Operes el Negocio: Si vas a crear tu propia Digital Factory, por favor que no se transforme en un area DEL negocio, pues podrías perder el foco y el objetivo que tiene una DF. El foco de la DF no es operar el negocio, recuerda que es agregarle valor.
- Empieza por proyectos ‘piloto’ o MVP (Mínimo producto viable): Conseguir interesad@s para este tipo de proyectos puede ser difícil y más al principio, cuando apenas puedes aportar evidencias o resultados de su utilidad. Los proyectos piloto pueden ayudar a abrir camino, ya que permiten hacerse una idea sobre cuál es el enfoque que funciona para cada empresa. Una idea sería, por ejemplo, integrar verticalmente una o dos plantas de tu fábrica, a través de la ingeniería digital y del uso de datos a tiempo real. Otra, instalar sensores en la maquinaria y en los componentes más críticos de tus fábricas para explorar soluciones de mantenimiento predictivo. Una tercera, digitalizar una línea de producción específica que pueda servir como un punto de partida para las demás. Además, trabajar con otros referentes digitales de fuera de la compañía –como start-ups, universidades…-, puede ser una forma de acelerar el impacto. Tras los primeros éxitos –ya con números en la mano- será mucho más fácil que el resto de la empresa y otros inversores se impliquen.
- Ten claro qué necesitas: ¿Qué es lo más importante en tu proceso de fabricación? ¿Una logística más automatizada? ¿Información en tiempo real para los operarios? ¿Redes de sensores integradas? Pensar en capacidades a desarrollar, más que en tecnologías concretas, te llevará a tomar mejores decisiones. El objetivo no es tener todos los “gadgets” de última generación, sino hacer realidad nuevas capacidades que mejoren tu eficiencia, la calidad de tu producto, y que, de una forma u otra, repercuten en tu negocio.
- Conviértete en un virtuoso de los datos y de la conectividad: A medida que las utilizan cada vez más tecnologías basadas en datos para para mejorar sus procesos, la calidad del producto, la gestión de los recursos o el mantenimiento predictivo, los datos se convierten en protagonistas de la fábrica digital. Y en estos centros, todas estas soluciones van casi siempre ligadas a la conectividad. Los sensores ayudan a recoger todos los datos, que son analizados y ‘devueltos’ a las áreas de logística y producción para afinar la fabricación en tiempo real. Toda empresa que quiera sobresalir en este campo deberá dominar los sistemas de conectividad que producen y transmiten los datos, y las herramientas de análisis que los interpretan para mejorar la eficiencia y la claridad.
- La digital factory implica transformarse: El periplo de las empresas industriales hasta la fábrica digital es un proceso que conlleva muchas trasformaciones. Y como en cualquier recorrido de este tipo, gestionar el cambio –y sobre todo, su impacto en la plantilla-, es importantísimo. Encontrar empleados que tengan la cualificación adecuada para el nuevo entorno es el gran dolor de cabeza. Una cultura empresarial poco digital, o la resistencia de parte de la plantilla a abrazar el cambio digital, son otros de los obstáculos más habituales. Pero un modus operandi realmente digital solo se cultiva con líderes que estén comprometidos con el cambio. Esto implica que los consejos pongan la digitalización de las fábricas como una prioridad de su agenda. Esto se traduce, por ejemplo, en evitar que los equipos digitales tengan que pasar por los típicos y eternos procesos de aprobación, o en facilitarles el reporting en línea para que están concentrados en generar valor, y no empantanados en actividades administrativas.
- Integra estas fábricas en el entorno digital de tu empresa: Muchas compañías prestan mucha atención y recursos a la integración vertical de determinadas plantas entre sí, como si estas iniciativas fueran por sí mismas digitalizar la fábrica. Conectar los sistemas MES –Manufacturing Execution System– con los ERP supone una mejora importante. Pero solo debería ser una parte de un entorno digital más amplio. Cuando las empresas también integran la información de los proveedores y la de los clientes –es decir, una integración horizontal- el potencial para seguir ganando en eficiencia aumenta. Imagina poder ajustar al máximo tu planificación y tu producción a partir de información sobre lo que quieren tus clientes a tiempo real. Esta estrategia de integración tanto vertical como horizontal no solo permite optimizar la planificación de procesos o la ejecución de la producción. También profundizar en las relaciones entre la empresa, sus proveedores, y sus clientes.
